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23 Ago 2013
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3 comentarios

Claves para aumentar el éxito en el parto después de una cesárea

Hace tiempo hablamos en este blog de cómo la pertenencia a un grupo concreto de personas (cultural, religioso, etc. ) aumentaba o reducía el riesgo de tener una cesárea innecesaria. Bajo el título “La fe y los partos” nos preguntábamos por qué ser del OPUS reduce drásticamente el riesgo de tener una cesárea.

Hoy volvemos con un estudio sobre los resultados de nacimientos en la comunidad de los amish comparando con los datos de EE.UU. en general. Bajo el título “La comunidad amish da la clave para reducir las tasas de cesáreas en EE.UU.” (Amish offers clues to lowering US C-section rate), explica las sorprendentes diferencias que comprobaron con este estudio.

El estudio recogió los datos de 418 mujeres amish que parieron un total de 927 hijos en una casa de partos en Southern Wisconsin, un centro sin quirófano equipado. A lo largo de diecisiete años, solo un 4% de los bebés nació por cesárea, mientras que en EE.UU. lo hace un tercio de todos los bebés.

A pesar de una tasa tan baja de cesáreas, hubo muy pocas complicaciones: la mortalidad neonatal fue muy similar a la de EE.UU. general: 5,4 comparado con 4,5 sobre 1000 nacimientos. No hubo muerte materna durante estos diecisiete años. Pero lo más sorprendente es la tasa de parto vaginal después de cesárea (PVDC): en la comunidad de los amish, las mujeres parían normalmente después de una cesárea en el 95% de los casos, mientras la tasa nacional de PVDC en EEUU es de solo el 8%.

Nota: Los casos de embarazo de alto riesgo se derivaron al hospital antes del parto y no fueron incluidos en el estudio. No hay datos sobre cuántos de estos partos terminaron en cesárea, por lo cual la tasa global de cesáreas de los amish será algo más alta en realidad.

  • España tiene una tasa de PVDC nacional del 44,2%. Fuente: Informe 2010 “Evaluación de la estrategia de atención al parto normal en el sistema nacional de salud”- Tabla indicadores. Análisis de historias clínicas 2009. (Una tasa deseable debería estar entre 60-80%)
  • La tasa de PVDC en la C. Valenciana era solo del 28,2% en el año 2011. (Fuente: Registro del Conjunto Mínimo Básico de Datos de la Comunitat Valenciana. Conselleria de Sanitat.), mientras en el País Vasco es del 82%. Fuente: Informe 2010 “Evaluación de la estrategia de atención al parto normal en el sistema nacional de salud del País Vasco”.

El estudio no registró ningún caso de rotura uterina, la amenaza que suelen citar los obstetras como gran factor de riesgo para el intento de un parto después de cesárea.

Los amish se caracterizan por tener partos no intervenidos. Por una parte, minimizar las inducciones de parto asegura partos más seguros y menos medicalizados. Por otra parte, siguen las recomendaciones oficiales fomentando el parto vaginal tras cesárea. Otro factor determinante es la práctica de la versión cefálica externa (VCE) y el hecho de que se atiende el parto vaginal de nalgas. En EE.UU., un 92% de los bebés de nalgas nace mediante cesárea.

Los amish suelen dar a luz en casa y con asistencia no profesionalizada. Para mejorar la seguridad en estos partos, se creó la casa de parto - objeto del estudio-, que ofrece asistencia por matronas tituladas y médicos de familia. En caso de necesidad las mujeres fueron trasladadas al hospital de su zona, a unos 20 minutos de distancia.

La mortalidad neonatal ligeramente más alta se debe a que estas mujeres no suelen hacer diagnóstico prenatal ni análisis genéticos durante el embarazo (por razones religiosas). De los 19 bebés registrados muertos, solo uno mostró una complicación que se podía haber evitado estando en un hospital, según el investigador Ducey, uno de los autores del estudio.

Respecto a las complicaciones para la madre en un PVDC, los datos del Intituto Nacional de Salud (National Institutes of Health) demuestran que hay 3,8 muertes maternas por cada 100.000 PVDC, y 13,4 muertes maternas por cada 100.000 repetidas cesáreas.

El estudio fue publicado en noviembre de 2012 en la revista “Annals of Family Medicine”.

Pepa J. Calero (unverified)
23 Ago 2013

Enviado por Pepa J. Calero (no verificado) el

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Llevo muchos trabajando de matrona en un hospital público y esté es un tema más que controvertido. Controvertido porque algunas, bastantes, mujeres reclaman la cesárea cómo la mejor opción de ser madres, evitando el dolor, el trabajo, las incomodidades. Otras por el contrario, suplican esperar antes de decidir finalmente la intervención. No siempre es responsabilidad última de los ginecólogos. Algunos de ellos esperan y esperan el milagro, que por suerte, a veces llega. Se pone excesivo énfasis en los profesionales médicos sin valorar los condicionantes que llevan a hacer una segunda cesárea : epidural, aumento excesivo de peso, expectativas previas, presión familiar, creencias erróneas y un largo etc. Si las madres estuvieran asesoradas por matronas en primaria, primer filtro donde aparecen las dudas y deseos, probablemente hubiera más partos tras una primera cesárea. Esa es la clave. http://materliter.wordpress.com/
Cristina Amil (unverified)
23 Ago 2013

Enviado por Cristina Amil (no verificado) el

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Pepa me parece de una gran lucidez tus palabras, y estoy muy de acuerdo del trabajo tan opaco y de segunda que se le da a las matronas en el ambulatorio. Sería básico que ellas llevaran el embarazo y sólo puntualmente o en casos de riesgo lo llevasen los especialistas en tocología. Se atajaría para empezar los problemas de inicio de lactancia en una gran medida.
Pepa J. Calero (unverified)
23 Ago 2013
Gracias Cristina. Cuando llegan las mujeres al hospital y comienza el proceso, me doy cuenta de lo perdidas que están sin la ayuda, consejos e información veraz de una matrona en primaria. Efectivamente, las tasas de inicio y mantenimiento de la lactancia serían mucho más elevadas de lo que son hoy.