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La fábrica de cesáreas de Puertollano |
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Estos son los protocolos del Hospital Público Santa Bárbara de Puertollano colgado en su página web a fecha de hoy (diciembre 2008):
• Guía de acogida en el paritorio (página 19 en adelante). • Protocolo de asistencia al recién nacido (página 11). Además, y esto es lo más grave, con el consentimiento del SESCAM (Consejería de Salud de Castilla- La Mancha) y la Gerencia de Área de Puertollano se está trabajando con el siguiente protocolo para indicación de cesáreas:
• Protocolo obstétrico para la indicación de cesárea Gracias a este protocolo, el Hospital Público de Puertollano ostenta el record nacional absoluto en la tasa de cesáreas (55%), que denota un altísimo nivel de medicalización innecesaria en la atención al parto. Estas cifran chocan con lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud, quien estima que hay un escaso beneficio de una tasa de cesáreas superior al 7% y en todo caso recomienda que no supere el 10-15%.
Esto permite deducir que en este hospital cerca de un 80% de las cesáreas que se practican serían innecesarias, con el consiguiente aumento del riesgo para la madre y el bebé, y de iatrogenia derivada de intervenciones de cirugía mayor que podrían haberse evitado. Esto sin mencionar el gasto económico, que podría invertirse en ofrecer una mejor atención a la madre y el bebé.
Sobre la tasa de cesáreas como indicador de la calidad de la asistencia obstétrica, y en el extremo opuesto, cabe mencionar el recientemente otorgado Premio del Sistema Nacional de Salud al Dpto. de Obstetricia del Hospital público de la Inmaculada de Huercal Overa (Almería), cuya tasa de cesáreas no supera el 11%, con uno de los más bajos índices de mortalidad materno infantil de nuestro país.
Según se desprende de los documentos del hospital, otras intervenciones que se realizan rutinariamente y que están desaconsejadas por la Organización Mundial de la Salud son:
• Rotura de membranas • Estimulación con oxitocina • Episiotomías a todas las primigestas (primer parto) y segundigestas (segundo parto) • Separación del bebé tras el parto (madre en observación, bebé en la cuna térmica) y envío a sala nido en caso de cesárea o de prematuridad con fuertes restricciones a la visita de los padres (media hora al día). Separar a la madre y el bebé tras el parto es la primera causa de fracaso en la lactancia materna, que debe iniciarse lo antes posible tras el parto para instaurarse adecuadamente. Además, esta separación precoz perjudica seriamente el vínculo afectivo que debe establecerse en el periodo crítico tras el nacimiento, y que condiciona la relación entre la madre y el bebé. Estas intervenciones y otras que se realizan (como parir en el potro obstétrico), están explícitamente desaconsejadas por la Organización Mundial de la Salud y por la Estrategia de Atención al Parto Normal del Ministerio de Sanidad cuando se practican de forma rutinaria y sin necesidad. Además de los aspectos médicos, esta forma de proceder vulnera el derecho de cualquier usuario de la sanidad a tomar decisiones informadas reconocidas en la Ley Básica Reguladora de la Autonomía del Paciente y Ley General de Sanidad, entre otras. Ninguna mujer y ningún bebé deberían ser expuestos a intervenciones peligrosas para su salud, tanto si se les informa antes como si no, pero, en todo caso, las mujeres deberían conocer, antes de ingresar en el hospital de Puertollano para dar a luz, el riesgo aumentado (es decir, que no está justificado en razones médicas) de sufrir una cesárea, más todos los riesgos que ello conlleva para su salud y la de su futuro bebé. Además, debería ofrecerse a todas las gestantes la alternativa de dar a luz en otro centro en el que no se expongan a este riesgo. Por otro lado, las mujeres embarazadas que ingresan en el Hospital de Puertollano tienen derecho a expresar su aceptación o rechazo de las prácticas habituales sin mengua de su derecho a ser atendidas conforme a los protocolos y guías de buenas prácticas aceptados por la Organización Mundial de la Salud, Ministerio de Sanidad y sociedades científicas. Las decisiones informadas de las mujeres, presentadas mediante lo que se conoce como "Plan de parto", han de ser respetadas por los profesionales sanitarios. Tenemos constancia de que estas decisiones de las mujeres no son tenidas en cuenta en este hospital, que rechaza automáticamente cualquier cuestionamiento de sus métodos, tanto si se expresa mediante la presentación de planes de parto como las futuras madres lo comunican verbalmente a los asistentes. Asociación El Parto es Nuestro Diciembre 2008
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